
Son cerca de las tres de la tarde en Nueva York. Federico Coria está sentado en la zona de jugadores del US Open rodeado por su equipo. Cada vez falta menos para que salga a competir en la pista No. 11. De repente, cuando descubre que a unos metros está Franco Squillari, ex No. 11 del mundo, Coria se olvida por un momento de su próximo partido y se le ocurre que puede sumar contenido para su siguiente vlog en YouTube.
Se para con su celular en modo selfie y le habla a la cámara sin dejar de avanzar hasta que se sienta junto a Squillari y empiezan a conversar. Así, sin planearlo y con una espontaneidad que ha cautivado más de veinte mil seguidores desde que empezó a grabar hace cuatro meses, ‘Fede’ Coria va juntando contenido de los torneos para luego subirlo a YouTube.
“Esto es así, va surgiendo casi todo por el camino. Me gusta que sea improvisado”, explica el argentino. “A veces voy y busco a algún jugador cuidando no afectar su privacidad, o a veces los jugadores me piden que los grabe. Cada vez pasa más eso, y eso está muy bueno. [Holger] Rune, por ejemplo, me dijo el otro día que quería aparecer”.
Por su cámara ya han pasado muchos más jugadores de la élite hablando de la intimidad del vestuario, entrenando y bromeando en lugares desconocidos para los aficionados. Novak Djokovic, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner encabezan la lista. “Todo se va dando de la forma más natural. Si pienso, me pongo muy nervioso. Entonces mejor así descontracturado”.
“Acá en el US Open me salió hablarle a [Matteo] Berrettini de su facha o preguntarle cuándo iba a jugar el torneo de Argentina. Deberían pagarme por la gestión jaja”.
‘Fefo’ no entrevista. Conversa, desafía, bromea, incita a la risa, y todo en el marco de un ámbito como el tenístico que se puede preconcebir acartonado y solemne. Por eso La Mojarra, el nombre del personaje de Coria en el vlog, solo crece y crece en popularidad.
De hecho, cuando emerge del vestuario de jugadores y sale a grabar por entre aficionados en los torneos, como en este US Open, lo paran cada vez más por fotos y autógrafos, y lo saludan a lo lejos. No lo llaman casi por su nombre, le dicen La Mojarra.
El hombre del momento estará en el próximo vlog ! 🐟🇦🇷 pic.twitter.com/YRdgKoE0CD
— fede coria (@fedeecoria) August 29, 2024
También le ha pasado en el tour. “Hace poco jugué contra un chico de Polonia. Después me dice: ‘Miro tus videos’. Yo pensé que era porque le gustaba cómo jugaba yo porque un año atrás había ganado un título en su país. Le respondo: ‘¡gracias! Y luego me dice: ‘sí, sí, ‘La Mojarra’. Fue muy gracioso porque nunca pensé que por ser de Polonia le iban a gustar mis videos”, explica el No. 79 del PIF ATP Rankings.
“Y el otro día también se me acercó ‘Charly’ Moyà a preguntarme por La Mojarra. Yo solo pensaba: ‘Cómo puede ser que alguien como Charly Moyà este viendo mi vlog’”.
Su audiencia lo sigue por los invitados, el detrás de cámara de la industria del tenis y por vivir de su mano el día a día de un tenista que compite en los torneos más grandes del mundo. Y no solo hay competencia y práctica, glamour y comodidades. También hay días de incertidumbre buscando hotel, esperando por un lucky loser o por el resultado de una resonancia.
Y también hay mucho tiempo de espera, entre partidos y entre tormentas, que Coria aprovecha, por lo general, para jugar cartas. Y en ese espacio, su equipo de trabajo se roba el espectáculo.
“El éxito de La Mojarra se lo debo casi todo al Gringo, que es un personaje divino”, dice sobre su entrenador Andrés Schneiter. “Yo quería mostrarles a mis amigos que era verdad todo lo que yo les contaba, que el ‘Gringo’ rompe las cartas, se enoja, putea. Mi idea principal era mostrar eso, pero pensé que lo iban a ver mil personas, máximo”.
“La gente se empezó a encariñar mucho con él, sobre todo por cómo se enoja con las cartas. Y eso que no apostamos nada, no jugamos por nada. Y también está mi kinesiólogo, ‘El gurí’, el que lo hace enojar, y provoca que el ‘Gringo’ se luzca en su locura”.
Todas estas horas de material grabado con el IPhone 15 de Fede es enviado a su editor en Argentina, Agustín Ceñal. Y de los subtítulos se encarga su prometida Florencia Gomes.
“Como esto está creciendo la gente cree que hay una estructura atrás, pero somos nosotros tres, y ahora está la empresa que me representa ayudándome con ideas también. Pero no hay ninguna estructura, no hay mucho más que esto”.
Y quizá no cambie mucho. Coria prefiere seguir sin micrófonos de solapa ni trípode. “También se me olvida limpiar la cámara y la gente me reta, pero tienen que entender que no soy profesional y que no quiero que se pierda esa sensación de improvisación”, explica el diestro de 32 años.
Hacer demasiado con poco, finalmente, ha sido su mayor filosofía en la vida, incluyendo el tenis. Y precisamente esa filosofía ha dado origen al nombre ‘La Mojarra’, y al Mojarrismo para quienes se identifican con estos valores.
“Yo era muy jodón de chico, y le pegaba a un entrenador y salía corriendo. Entonces él me decía: ‘Sos una mojarra, me pegás y te vas’. Y así se quedó. Y luego aplicado al tenis, una mojarra es alguien como yo que es más sólido que agresivo, que juega atrás, lucha, corre, se cae, se lastima la rodilla, pero le pone mucha garra y cumple sus sueños”.
“En el mojarrismo no somos los más vistosos, pero le vamos a poner huevos hasta el final”.